Se trata de un punto de vista que defiende que bajo las particularidades de cada cultura hay algunos elementos comunes a todas ellas que se pueden denominar universales culturales.
El problema es la falta de acuerdo a la hora de establecer estos universales. Sin embargo, la defensa de la vida humana, el horror hacia el sufrimiento ajeno o el deseo de felicidad figuran como algunos de los rasgos compartidos por casi todas las sociedades.

Deseo utópico para unos, etnocentrismo enmascarado para otros, lo cierto es que el universalismo aparece como el unico camino posible para avanzar en la interculturalidad. Y es que en un mundo cada vez mas globlalizado como es el nuestro, esta busqueda de puntos de contancto entre culturas se intuye mas necesaria que nunca.

Antonio J. Carmona

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