Sustancia, elemento o parte principal de cualquier cosa, espiritual e inmortal, que preside toda nuestra vida desde los actos más rudimentarios y simples hasta los superiores y más sublimes, y cuya realidad se manifiesta en hechos de conocimiento, sentimiento y voluntad. Capaz de entender, querer y sentir, que informa al cuerpo humano y con él constituye la esencia del hombre, le da vida, aliento y fuerza. Es lo más íntimo y propio, intrínseco y constitutivo de un ser, lo que es interior y posee cierta superioridad jerárquica respecto a lo tangible y palpable.
– Concebimos, pues, como sinónimas, las palabras alma y espíritu. La palabra espíritu se refiere a la idea ontológica, al ser anímico considerado en sí mismo, con abstracción, aunque no con “separación” del cuerpo, mientras que la de alma expresa el concepto psicológico del espíritu o el espíritu mismo en cuanto está unido al cuerpo para animarle y vivificarle (de donde anima en latín y alma en nuestra lengua).

María Bujalance

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