Las sondas Voyager, lanzadas en 1977 para explorar los confines del sistema solar, llevan consigo un disco de oro con una selección de hora y media de duración de música proveniente de varias partes y culturas del mundo, saludos en 55 idiomas humanos, un saludo del entonces Secretario General de las Naciones Unidas y el ensayo Sonidos de la Tierra, que es una mezcla de sonidos característicos del planeta. También contiene 115 imágenes (+1 de calibración) donde se explica en lenguaje científico la localización del Sistema Solar las unidades de medida que se utilizan, características de la Tierra y características del cuerpo y la sociedad humana. Se diseñó con el objetivo de dar a conocer la existencia de vida en la Tierra a alguna posible forma de vida extraterrestre inteligente que lo encontrase, y que además tenga la capacidad de poder leer, entender y descifrar el disco. Alguna sonda ha abandonado ya los límites del sistema solar y vaga por el espacio infinito.
¿Qué pensarían los habitantes de mundos remotos si encontrasen estas sondas y pudiesen disfrutar de las prodigiosas creaciones humanas? La siguiente canción fantasea sobre esa hipotética situación. Toda una invitación a la reflexión que me gustaría compartir con vosotros. Se llama “Habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda Voyager” y es del gran Ismael Serrano. Que la disfrutéis.

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